Problemas Singulares

Interesantísima la casi unanimidad que han mostrado los partidos y asociaciones de jueces de todas las ideologías, pidiendo la dimisión del ministro Catalá por sus afortunadas declaraciones con respecto al juez que pidió la absolución de los acusados en el caso de los cabestros. Como todo del mundo sabe, el ministro insinuó que dicho juez –un tal Ricardo González– padece un “problema singular”, y que el Consejo General del Poder Judicial, el Gobierno de los Jueces, debía de haber actuado “de forma preventiva”. Como todos sabemos, la violencia preventiva es de una importancia muy importante en este país.
Uhhhh menudo cabreo. Todos esos tipos están acostumbrados a que no se les cuestione ni una coma de lo que hacen, y quieren lavar sus mierdas en la negrura de sus despachos, sin que nadie se entere de lo que se cuece. Los jueces gustan de que se sienta por ellos, no solo respeto, si no también reverencia.

Por supuesto la denuncia del ministro es difusa. No señala con claridad qué le pasa al juez, si está loco, si padece dispepsia, si acude a clubs de sádicos… Solo señala que sufre problemas singulares, y deja a la libre interpretación del oyente que interprete lo que ha dicho. ¿Es eso motivo suficiente para enfadarse? A mí no me lo parece, la verdad, a mí se me acerca el conductor de la C-2 gritándome que ¡Padeces problemas singulares! y no se me ocurre convocar a las asociaciones de autobuses para pedir su dimisión. Porque, ¿quién no tiene problemas singulares? De hecho, si se captura a cualquier antisistema que venga del mercao con una bolsa llena de lechugas y zanahorias, de inmediato se investiga si padece problemas singulares y se le carga el mochuelo desde que estuvo en parvulitos.
En definitiva, ¿cuál parece ser el problema? Pues más bien de índole corporativa. Tocan a un juez que necesitaría serenarse, y de inmediato juristas, desde demócratas y progresistas, hasta reaccionarios y fascistas, saltan como un resorte para demostrar que todos están de acuerdo en protegerse los unos a los otros. Todas las garantías para los jueces, faltaría más.

Por mi parte, voy a hacer una suposición arriesgada: que, efectivamente, ese juez padece graves problemas ideológicos singulares. Problemas que le han debido llevar durante décadas, a establecer sentencias presuntamente delirantes, mientras que sus colegas miraban a otro lado, y todo lo más –tal vez– comentaban en la cafetería que “Ricardo está cada día peor de los callos”, y que “a ver si se jubila ese tarao gilipollas de una puta vez”.  Esa es solo mi teoría. Porque es lo que tiene la defensa corporativa: que cierra los ojos ante los hechos. Por ejemplo, que vean a un colega escribiendo en el ordenador cuando está apagado, o que escuchen en el retrete que habla con ángeles invisibles. No pasa nada. La cuestión es que haga su trabajo, firme los papeles y pase el tiempo… Y el día que ese personaje estalla, y coge el cuchillo jamonero, y se lía a asesinar a bedeles, secretarias y habilitados, todos lo lamentan, y señalan que: “nadie podía esperar que…”. Pues ahí lo tenéis.

El tal juez, por supuesto que tiene un problema singular que ha mostrado su naturaleza al mundo. Escribir más de doscientos folios para explicar que él ve en el rostro de una mujer violada por cinco tíos, gestos de placer, es de una singularidad portentosa. Ese es su privilegio de juez: poder interpretar a la luz de su morbosa mentalidad, el Código Penal. Y tengo que decir que si partidos y asociaciones (salvo el PSOE) piden la dimisión del ministro, y la consiguen –ahora o diferida–,  mostrarían una vez más, lo curioso este Sistema de Gobierno y Apariencia: hace caer a Cifuentes por robar dos cremas en Eroski, y no por saquear las instituciones; o une a jueces y partidos, porque el ministro habló más de la cuenta, en lugar de esconder la basura bajo la alfombra, tal como hizo el año pasado, obstaculizando causas contra la corrupción en el PP.

Y Dios bendiga a América, que el Pueblo votando, no puede equivocarse, y la culpa de todo, la tiene la abstención.

Acratosaurio rex

Un pensamiento sobre “Problemas Singulares”

  1. La “presunción de inocencia” y la Justicia de clases
    Octavio Alberola
    Ahora resulta que, entre pena de muerte y absolución, afortunadamente hay un Ministerio de la Justicia y un Ministro, y que rojos, negros o blancos todos los mgistrados forman parte de la Corporación…
    Que algo de eso hay, no cabe la menor duda. Además, algo de humanidad (buena y mala) hay en todos…Pero, si nos atenemos a que la realidad es la que es y no la que deseamos los anarquistas, no debería sorprendernos que haya magistrados que defiendan la “presunción de inocencia” y la “separación de poderes”. No solo porque la actual es una Justicia de clases…

    Hace falta un cambio de
    Acratosaurio
    Hace falta un cambio de paradigma. No sé lo que es eso, pero suena formidable. El día que me saquen en la tele, lo suelto.

    A mí no me extrañaría que
    Lysander Spooner
    A mí no me extrañaría que muchos de los jueces que apoyan la “presunción de inocencia” de la manada y la “opinión independiente” del juez éste; tengan tras de sí muchas sentencias donde se haya optado por la “presunción de veracidad” del agente de la ley. Que a mí por muchas triquiñuelas del lenguaje que le llamen a su basura “jurídica”, a un nivel puramente racional, es insultante. La propia ley que aplican no contempla la “presunción de inocencia” cuando ésta misma permite que los jueces den por buena la versión del agente de la ley. Y luego esta misma gente venga a meterse con los funcionarios de otros ramos por “vagos”, pero que un juez pueda decir “ale, ale, lo que diga el señor policia que me quiero ir a casa prontito hoy”, eso no, eso es totalmente normal, acorde a Derecho y algo super racional y civilizado, ya que está escrito como ley y la ley es la ley, y si no te gusta presentate a las elecciones y cambiala. Y como ellos se la han memorizado y se creen importantes por ello, hay que tomarse en serio su verborrea. Porque el juez se ha sacado el carnet para tener la razón, y tú no y te callas. Porque el juez ha pasado el Sagrado Sacramento de la Oposición, y tu no y te callas.
    Yo ya estoy harto, Octavio. Una cosa es que no podamos escapar de este mundo en el que nos encontramos, y otra muy distinta que tengamos que comulgar con ruedas de molino. El único nexo del mágico mundo del Derecho con la realidadad son las cárceles y la policía. Si fuesen los magos y los hechiceros los que tuviesen el monopolio de la violencia, en la ideología del sistema el Derecho sería algo ridículo, y en su lugar los sortilegios, conjuros y hechizos se tomarían muy en serio. Y no habria tantas diferencias, que lo de la toga no es muy diferente al traje de Gandalf.

    Frente a esa realidad
    Octavio Alberola
    Así es, Lysander, la realidad del mundo del Derecho al servicio de la dominación. Un sistema de cárceles, policía y jueces en el que las víctimas son casi siempre del pueblo. Por eso debemos hacer la crítica del funcionamiento de su Justicia y no confiar a ella la solidaridad activa con las víctimas del machismo, del autoritarismo.
    No olvidemos, al machismo, al autoritarismo no se le combate con cárceles, policía y jueces. No nos hagmos cómplices de tal Sistema, no lo validemos pidiéndole más o menos dureza según el caso… Ese es el criterio con el que ellos ejercen la Justicia para mantener su dominación. Nada ganaremos reconociéndoles tal derecho. Combatamos el machismo con nuestra solidaridad activa con cuantos/as lo padecen.

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