Este es el jodido camino

De resultas de mis despotriques contra la religión, la religiosidad, la espiritualidad y cualquier cosa que no sea física pura, un colega muy querido y que está como una puñetera cabra, me manifiesta que no puedo entender la Pachamama, porque es un concepto muy profundo. Mucho profundo… Según he conseguido entender de lo que me cuenta, los ríos, montañas, mares, la tierra, son seres vivos (sagrados, divinos, santos). Pachamama representa la idea de una madre tierra fértil y benevolente que provee sustento y vida a todas las criaturas… Menos a las que son comidas, o  mueren en el parto (digo yo). Y yo, cuando se me inflama la próstata (también santa –supongo–), lo tengo que ver como un desajuste en mi espíritu, probablemente por actividades poco sanas. La enfermedad es una manera que tiene la Pachamama, de decirme que estoy haciendo algo mal, o sea, demasiada droga me dice el tío. El desequilibrio natural.

Bueno, siendo el río un ser vivo… ¿No podríamos aplicarle el mismo cuento que a mí (también sagrado), y afirmar que si el río baja lleno de porquerías, es esa la manera de dialogar la Pachamama con el sacro río viviente, explicándole que está haciendo mal las cosas? Lo mismo el cauce fluvial en vez de pasar por Guadalete con su fábrica de persianas, debería ir por otra parte, en contra de la ley de la gravedad, por ejemplo. El flumen debería meditar profundamente, como si estuviera poniendo un huevo, y así, limpieza absoluta de los chacras acuáticos. Vuelven los salmones. Ahí va.

Yo, sinceramente, para recibir mensajes de Ho’oponopono, de la Virgen María o del Chamán Chamachaca, preferiría que me lo dijesen en castellano. Sin inflamación prostática. Bastaría con una voz saliendo del plafón del techo a las tres de la madrugada, cuando estoy desvelado y aburrido, diciéndome con voz un tanto espectral… «no te tooooques los genitales, que te vas a hacer dañooooo». Me cagaría de miedo e iría presuroso a Urgencias del ambulatorio, a pedir consejo médico levantando al celador de puerta, y a todo el malhumorado cuerpo de guardia. Y es que sería de agradecer que en lugar de tanto misterio, tanta meditación y tanta leche, los espirituales esos tuviesen una comunicación como que más directa con la peña, menos oscura.

Por supuesto: que cada cual se crea lo que le apetezca. No haciendo daño a terceros, la esfera individual debe de ser soberana.  Si un funcionario del Ministerio de Justicia quiere irse a un retiro espiritual a tomar ayahuasca y chupar sapo bufo mientras los labios se le ponen como pepinos, y vomitar hasta la última tripa por doscientos o trescientos euros, me parece bien.  El resultado final es siempre el mismo: el funcionario, muy nervioso por la sanación fantasmal, volverá al redil urbano a conectarse a internet. Y por la mañana, hala, a fichar y a tramitar expedientes judiciales y administrativos y a realizar seguimiento de plazos y vencimientos.

Porque recordad esto: ni los caracoles, ni las ranas, ni los cocodrilos persiguen la conexión espiritual. No se preocupan de esas cosas, no tienen moral, no se plantean la iluminación ni el desarrollo de la conciencia. Simplemente, viven. Y oye bien: un volcán en erupción, carece de ética. El Universo entero, pasa de ti, de mí y de todo. La dimensión espiritual es un invento de los curas. Se manifiesta de maneras muy diversas. Siempre de forma estúpida. Y quienes la persiguen, ni te cuento. Porque al final, todos mueren.

«This is the way». Este es el camino. Reafirmo mi compromiso con mi estilo de vida y mis creencias. La aniquilación, me espera.

Acratosaurio rex
https://www.alasbarricadas.org/noticias/acratosaruio_rex

Un comentario sobre “Este es el jodido camino”

  1. Exactamente: Pachamama es un concepto muy profundo; ¡ala! Yo he visto aliens… Y, por cierto, me importan un pepino.

    ¿Cómo habré llegado a ser budista? Otra cosa igual, hace poco me leí El Tao y parece que lo haya seguido a pies juntillas.

    … Lo siguiente es El Kaos… Y eso me pasa por mirar un poco al Universo… Qué, por cierto: también e visto ballenas voladoras como las del Zelda.

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