Simón Royo Hernández y Jacinto Ceacero
Entrevista publicada en Redes Libertarias núm. 5 (primavera 2026)
Santiago Sierra (Madrid, 1966)1 es un artista conceptual contemporáneo, representado en España por la galería de Helga de Alvear, que se ha consagrado internacionalmente en sus veinte años de actividad artística y recibido el reconocimiento que merece
En sus creaciones utiliza la instalación, la performance y la fotografía como medios artísticos y sus obras son de contenido crítico y político radical. En 2010 fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas de España que concede el Ministerio de Cultura, dotado con 30.000 euros: «por su obra crítica, que reflexiona sobre la explotación y la exclusión de las personas, y genera un debate sobre las estructuras de poder, tal y como se manifiesta en sus diversos proyectos desarrollados a lo largo de dos décadas». Sierra rechazó al día siguiente el premio en una carta a la ministra de Cultura aduciendo que: «los premios se conceden a quien ha realizado un servicio, como por ejemplo a un empleado del mes» y que el «premio instrumentaliza en beneficio del estado el prestigio del premiado», terminando con «el Estado no somos todos: El Estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, pues yo soy un artista serio. ¡Salud y Libertad!2».
Aparte de este rechazo ha obtenido numerosos premios, reconocimientos y galardones a lo largo de sus veinte años de producción artística, exponiendo en Arco, representando a España en la 50 Bienal de Venecia de 2003, exponiendo en el Moma de New York, en el Kunst-Werke Berlín, y otros célebres lugares que no es necesario enumerar en su conjunto, pues los premios y reconocimientos no le importan.
Santiago Sierra trabaja muchas veces con las huellas invisibles que deja la explotación capitalista en los cuerpos, mostrando que la compraventa de seres humanos está en la base de la sociedad en que vivimos y de las guerras como gran negocio para aumentar la alienación contemporánea. Obras como: Dientes de Palestino (2024), Bandera Nacional de España sumergida en sangre (Fundación Anselmo Lorenzo, 12 de octubre de 2021), Campaña de ojos y dientes de migrantes de Tijuana (2021), Veteranos de guerra cara a la pared (2015), 100 Indigentes (2005), Persona remunerada para permanecer atada a un bloque de madera (2001), 11 personas remuneradas para aprender una frase (2001), 24 bloques de concreto movidos constantemente durante una jornada por obreros remunerados (1999), entre otras muchas.

La presencia de animales en sus obras denota que su crítica radical artística rebasa lo humano, perros, cerdos, buitres, ratas, cucarachas y alcanza a toda la tierra y los seres en general, como en: Cubo de carroña de 100 cm de largo (2012), El rebaño (2014), Perros atenienses. In memorian Kanelos y Loukanikos (Atenas, 2015), Cerdos devorando la península Ibérica (2015), El bebedero (2016), Cucarachas (2017), y otras.
Sus vínculos con el anarquismo son explícitos y manifiestos3 tanto en lo que hace como en lo que dice, y aparecen sin duda en las obras: Como en Sumisión, antes Palabra de Fuego (2006-2007), la ya mencionada Perros atenienses (2015), el Monumento a la desobediencia civil (Jornadas de arte y creatividad anarquista, Carabanchel, abril de 2007), en 1549 crímenes de Estado (2007), en la titulada El trabajo es la dictadura (2013), eminentemente en Bandera Negra (2015), también en la obra retirada de Arco Presos políticos de la España contemporánea (2018) o la actual y más reciente, de próxima aparición: Símbolo anarquista (2026).

El Gallo Arte Contemporáneo. Salamanca, España. Cuatro prostitutas adictas a la heroína fueron contratadas, por el precio de una dosis de heroína, para dar su consentimiento para ser tatuadas. Normalmente cobran 2.000 o 3.000 pesetas (entre 15 y 17 dólares) por una felación, mientras que el precio de una dosis de heroína es de alrededor de 12.000 pesetas (unos 67 dólares).
Dada la afinidad del Anarquismo con la obra de Santiago Sierra le entrevistamos4, desde Redes Libertarias, para poder saber más sobre sus ideas, proyectos, su obra artística y lo que nos tenga que decir.
Desde Black Flag a tu obra actual, Símbolo Anarquista, han pasado once años. ¿Podrías hablar-nos de esas dos obras?
Black Flack se hizo durante el clima que había en aquella época de Occupy Wall Street, ocupar todo, y se hizo con esa idea, ocupar el mundo entero, poner una bandera en cada Polo y todo lo que queda entremedias pues era como territorio conquistado o, mejor dicho, anticonquistado para la causa.
Me ha gustado mucho Piero Manzoni, La pieza del pedestal del mundo, simplemente le ponía pedestal del mundo, le daba la vuelta y el mundo entero se convertía en obra de arte con su pedestal, que es como jugar con el planeta entero y entonces esa obra tenía mucho que ver con eso, con la anticonquista. Todo el mundo conquista territorios, pone su bandera y el nombre de su tirano, de su rey, de su nación y la bandera anarquista, la bandera negra es la bandera que tiene sentido precisamente en la medida que existan las demás, como negación de las demás, con lo cual me parecía muy interesante.

También allá, en el Polo Norte y el Polo Sur, el negro es señal de peligro, no es el rojo, porque se ve bien al ser todo blanco. El negro es lo que connota peligro, también me gustaba esa posible acepción, muy en la atmósfera de Cuadrado negro sobre fondo blanco de Malévich y bueno… ese tipo de ideas tenía en la cabeza.
El Símbolo Anarquista que estamos haciendo ahora, que es para poner en una torre, no lo tenemos acabado. Lo estoy haciendo a instancias de Madrid, la fundición está en Francia con lo cual no sé si ya está.
Volviendo a los antisímbolos, durante una época, el símbolo de Mercedes-Benz, este que daba vueltas lentamente en un edificio altísimo de Berlín, pero que también estaba en los coches y que se colocaba como una cosa aparte, llegó a convertirse en un símbolo punk o anarco, en antisímbolo. Estos simbolitos se arrancaban de los coches y la gente los llevaba como con orgullo porque significaba cuántos Mercedes habías quitado o les habías hecho daño. Me gustaba, me parecía interesante fundir esos símbolos y recordaba la torre de Berlín, con el símbolo de Mercedes, que era el único que veían desde el Este y también se convirtió en el símbolo del Berlín Oeste. Estas eran algunas de las cosas que pensaba.
Empleas animales en algunas de tus obras, nos interesa mucho: Perros atenienses, por ser un homenaje a Laukanikos y Kanelos, un perro lleva un arnés con el escrito: No tengo dinero. ¿Qué papel tienen los animales en tus obras?
Los animales aparecen mucho, sí, como la prostituta y el soldado, arquetipos de lo que define a la clase trabajadora. No estoy muy de acuerdo con esta clase trabajadora que aparece en el arte ruso, en el arte soviético, donde aparecen heroicos, musculosos. Busco formas que describan más la realidad que veo, que se parece al trabajador.
Entonces, digamos que la prostituta es una persona que delega el disfrute del propio cuerpo para que lo disfrute otro. En el soldado, lo que se delegaría sería toda una moralidad: yo no soy responsable, yo solo hago mi trabajo, ley de obediencia debida.

En una iglesia medieval vacía y sin culto, se introdujeron 18 prostitutas jóvenes que trabajaban en los alrededores y, en su mayoría, originarias del este de Europa. En ropa interior se las protegía con mantas y plásticos para luego rociar poliuretano en el área genital en dos posturas, de frente y de espaldas. El resultante, una masa amorfa de poliuretano y plástico, fue desparramado por toda la iglesia, también los restos de alimentos y bebidas ingeridas, alguna ropa olvidada, los calefactores y las bombonas vacías de poliuretano.
Un personaje curioso el soldado, que tiene una moralidad extraña porque es a la vez víctima y culpable, expresamente en el caso de los veteranos, con los que también he trabajado mucho.
Los animales también me interesan porque dan este ambiente de necesidad, como yonquis. Necesitan la comida. No entienden de dinero, no entienden de economía, solo de comida. Son muy sencillos de manejar, solo tienes que organizar un display donde el animal coma y ya le tienes haciendo lo que quieras y por ahí los guías.

30 camisetas con la leyenda «No tengo dinero» fueron distribuidas entre los perros callejeros de Atenas.
En el caso de los perros atenienses, me gustaba mucho, me parecía que era muy descriptivo de la ciudad. La ciudad está llena de perros, los perros en Atenas no son perros callejeros, pertenecen a la cuadra, a la manzana de casas donde están, los mismos vecinos los alimentan y hay una relación muy fuerte entre ellos y toda la gente. Los homeless también cuidan mucho a los perros. Estuve hablando con ellos, me ayudaron porque ellos podían manejar gran cantidad de perros. Parecen ángeles caídos, están realmente con la gente, entendían perfectamente el inglés para comunicarme, entendían lo que era una intervención del espacio público y todo ello integrado en el ambiente tan convulso que hubo en Grecia, hace unos años. Allí conocí a Varoufakis, por ejemplo, que estaba de ministro de economía. Los perros, un homenaje a los perros, los perros atenienses. Me parecía bonito hacerlo.

30 camisetas con la leyenda «No tengo dinero» fueron distribuidas entre los perros callejeros de Atenas.
¿Cuál es tu relación con las obras que has hecho? ¿Qué proyectos tienes para el futuro? ¿Consideras que ya has realizado la obra de tu vida?
Obviamente, si ya lo has hecho, las relaciones que forman parte de mi vida, acaban siendo como un álbum de fotos de mi propia vida. La relación puede llegar ahí, hasta ese punto, es a lo que le metes tu tiempo y tu cabeza.
De cara al futuro, estoy preparando una muestra grande en Róterdam y otras en Londres y me da un poco de cosa decir lo que estoy haciendo porque muchas veces en el último momento tengo que cambiarlo todo. Las obras que hago muchas veces no se consiguen o hay dificultades intermedias que me hacen cambiarlas, ponerlas de otra forma y esto es algo bastante común. Decirlo antes me pondría en un compromiso, en cualquier caso, estoy muy llamado por la realidad actual, por la realidad mundial, política. Yo me muevo mucho por todo el mundo y son temas que me afectan. Hoy salía Puerto Vallarta prácticamente en llamas y acabo de estar ahí. Esto son cosas que ocurren y en casi todos estos lugares en que aparecen, los que vuelan por los aires, los he conocido, he trabajado allí.

Me voy a centrar en cosas muy llamativas que están pasando aquí en Europa y frente a las que habría que decir algo.
Sobre mi obra, la obra de mi vida, yo siempre pienso que la mejor es la que acabo de hacer y suele ser así. Me he quedado como enamorado de la misma pieza durante un tiempo y me cuesta salir de su órbita, incluso hago obras que tienen que ver… pero… no sé, supongo que esa obra no la he hecho aún e imagino que todavía puedo hacer algo mejor.
¿Qué obras de arte, a parte de las tuyas, son las que más te interesan?
A mí me gusta el arte por su radicalidad. Siempre me han gustado mucho ese tipo de posturas. Cuando ves en la biografía y lees que fulanito de tal ha sacudido a las conciencias de la sociedad su época, todo ese tipo de personajes me gustan mucho, y, por lo tanto, todas esas épocas donde esto se ha producido más: como, por ejemplo, el periodo que va de los 60-70 del siglo pasado. Me parece un periodo brillante porque es gente que no para de proponer cosas y además lo hacían con una seriedad y una radicalidad muy fuerte.
Creo que eso se acaba un poco en los años 80 cuando vuelve la pintura, cuando los galeristas hacen una intervención bastante profunda en el mundo de arte y se vuelve un poco más aburrida y actualmente lo que se ve en las ferias roza la decoración. Se ha abierto muchísimo, hay muchos más coleccionistas, que son gente empresaria, lo que antes llamaban cerdocapitalista. La cosa cambia si te llaman top international collector, pero son gente que ha venido con muy mal gusto y ya una feria son eventos de decoración, de pura decoración o te vas a Chelsea a ver galerías y… bueno.
En general, el arte actual lo veo como un momento muy malo también ahora, por eso, por esa falta de radicalismo, aunque los hay, claro hay un montón de artistas. Me da miedo porque son tantos que me va a faltar alguno en la lista, pero digamos que toda la parte de la Anti-Forma norteamericana, todo lo que son los Movimientos de la Tierra que tiene que ver con el cuerpo en aquella época, con toda la crítica que se podía hacer al sistema, digamos que ahí está lo que más me gusta, me gustan mucho las estéticas Friels, estéticas en blanco y negro y los contenidos fuertes.

En nombre de Redes Libertarias, muchas gracias por tu tiempo y por haber aceptado participar en la revista y poder acercarnos a tu trabajo, tu obra y tu mundo.
Abrazos libertarios.
- Página Web oficial: https://www.santiago-sierra.com/index_1024.php Veáse también: Helga´s Artist Talk: Una charla con Santiago Sierra: https://www.youtube.com/watch?v=reYq1SeZWVc ↩︎
- Carta completa en: https://www.plataformadeartecontemporaneo.com/pac/carta-de-renuncia-de-santiago-sierra-al-premio-nacional-de-artes-plasticas/ ↩︎
- «La civilización es ayuda mutua y solidaridad», dice en: Santiago Sierra, artista: «Vivimos en un régimen sádico»: https://www.youtube.com/watch?v=nLuk0bvjTfk ↩︎
- Entrevista que se sumará a las muchas que se le han hecho ya: https://www.pepitas.net/libro/entrevistas-santiago-sierra Para saber más sobre su trabajo puede verse el libro: Explotación Santiago Sierra y la historicidad del arte contemporáneo: https://www.marcialpons.es/libros/explotacion/9788412072037/
https://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/libros/Stuart%20Jeffries%20-%20Santiago%20Sierra.pdf ↩︎




