Gabriel Fonten – Freedom / Redes Libertarias
La comunidad okupa de Prosfygika en Atenas ha anunciado su victoria en su lucha contra la reurbanización, publicando un comunicado el 25 de junio titulado “¡La lucha ha ganado, la lucha continúa!”. Prosfygika es conocida en Atenas como un espacio común de convivencia y lucha de inmigrantes, internacionalistas y fuerzas revolucionarias-democráticas.
En los últimos meses, la comunidad se ha visto amenazada por un plan de reurbanización impulsado por el gobernador regional N. Chardalias. Sin embargo, ante la presión constante, tanto local como internacional, el Ayuntamiento de Atenas emitió el 24 de junio una resolución que rechaza el plan, anulando así la iniciativa gubernamental. La resolución no solo ha denegado el permiso de construcción para el proyecto, sino que también reconoció la autonomía de la comunidad y el derecho de los residentes a permanecer en sus hogares.
Durante los últimos 140 días, se han desarrollado protestas masivas en toda Grecia en apoyo a la comunidad, así como manifestaciones de solidaridad fuera de Grecia. Caben destacar las huelgas de hambre de Aristotelis Chantzis y Suzon Doppagne. Tras la decisión colectiva de iniciar la huelga de hambre, Chantzis la mantuvo durante 138 días antes de ser hospitalizado en estado crítico. Ahora, tanto él como Doppagne (quien comenzó su huelga de hambre el 1 de mayo de 2026) han puesto fin a sus huelgas de hambre hasta la muerte.

La comunidad, que alberga a más de 400 residentes y existe desde la década de 1930, representa un gran éxito de organización horizontal y antiautoritaria y, eso, a pesar de las constantes amenazas del Estado. La comunidad alberga 22 grupos autogestionados, que se ocupan de tareas alrededor de la educación, la salud, la autoorganización femenina, la alimentación, etc., además de proporcionar alojamiento a las personas que reciben tratamiento en la clínica oncológica cercana.

Aunque los planes de reurbanización han sido cancelados, la comunidad de Prosfygika ha hecho un llamamiento al «movimiento solidario para que permanezca vigilante», tanto ante cualquier plan futuro del gobierno sobre Prosfygika como ante la crítica situación de los huelguistas de hambre.




