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Estado de alarma (social): otro artículo en defensa de la okupación

Creo que no será necesario que entremos a explicar qué ha pasado este verano con la okupación en los medios de comunicación. Aun así, si queréis profundizar tenéis un artículo muy completo en la web de este periódico («Reflexiones sobre la nueva campaña de intoxicación mediática contra la okupación») y otro del año pasado, “Sobre okupación y la penúltima campaña de intoxicación mediática”, pero que se ajusta perfectamente al momento actual. Estos artículos son realmente necesarios para contraponer datos, realidades y focos, pero no queríamos girar sobre lo mismo en esta página, sino tratar de reflexionar sobre el efecto de este tipo de campañas, no a un nivel más general sino en entornos militantes, y cómo abordar el nuevo contexto creado tras un verano de napalm informativo. Sigue leyendo

A la mierda con el derecho al trabajo

Me comentaba un compañero de un partido de izquierdas, que tenía que reconocer que en materia social este Gobierno había hecho grandes avances, y me señalaba el tema de la Renta Vital Mínima, contra la que brama la patronal. Cierto. La patronal se queja. Temen quedarse sin esclavos, pero quisiera tranquilizarles al respecto. Parece que el miedo de la patronal, es que si le dan dicha renta a un Sigue leyendo

¿Por qué okupamos?

Con este texto pretendemos hacer una pequeña exposición básica sobre los motivos por los cuales la okupación es una herramienta válida a la hora de luchar y a la hora de vivir. Este pequeño anexo, que se complementará en futuros números, se explica cómo entendemos la okupación, qué utilidad tiene y por qué la asumimos como algo vital.

Entramos   ilegalmente   en   viviendas, edificios, solares, espacios… abandonados   y   en   desuso y tomamos   posesión   de   ellos   porque   lo   consideramos   un   acto   de   reapropiación, es   decir,  una   forma   de recuperar parte de lo que es nuestro y de todos, puesto que el planeta tierra no es de nadie y es de tod@s.

Porque con la propiedad privada nos han negado el libre acceso a los recursos básicos para la vida, y esto   nos   “obliga”   a   aceptar   durante   casi   toda   nuestra   existencia   la   explotación   que   supone   el   trabajo asalariado, explotación que significa que parte del esfuerzo que realizamos los desposeid@s para vivir, nos es robado por l@s propietari@s, perpetuando así el circulo vicioso del capitalismo, es decir, que un@s vivan a costa de otr@s. Al okupar, rompemos   con la necesidad de   aceptar   ese   chantaje, recuperamos   una   parte   de   lo sustraído y, por extensión, de nuestro tiempo de vida. Nosotr@s, usamos la okupación como herramienta política, es decir, como un medio más en nuestro intento de crear espacios de vida al margen de las leyes, normas y valores que nos imponen el Estado y el Capital.

No somos okupas, somos personas, que estamos okupando con el fin de procurarnos, por nuestros propios medios y esfuerzos, viviendas, lugares de aprendizaje y trabajo, espacios de esparcimiento y de producción de lo que necesitamos: alimentos, bienes, etc. Okupamos por algo más que el interés personal, por algo más que para huir de la asfixia cotidiana que supone vivir al son de políticas y mercaderes.

Usamos la okupación como ensayo de un mundo nuevo, como puesta en práctica de nuestras ideas:

De   acción   directa:   no   necesitando   de  intermediarios, sino   siendo nosotr@s mism@s quienes tomamos y llevamos a cabo las decisiones, y, por tanto, asumimos las responsabilidades de las mismas.

De autogestión: organizando entre tod@s nuestras relaciones y necesidades, manteniendo nuestra capacidad de decisión intacta ante posibles chantajes surgidos de la relación y dependencia de instancias externas: estatales, comerciales, etc.

De solidaridad: compartiendo y ayudándonos l@s un@s a l@s otr@s, respetando y reconociendo los intereses individuales en los colectivos, y viceversa.

De   horizontalidad:   nadie   manda   y   nadie   obedece.   Funcionando   a   través   del   libre   acuerdo, la responsabilidad y la confianza en la palabra dada. No queremos que nadie se vea obligad@ a hacer nada con lo que no esté de acuerdo, por eso no aceptamos la imposición de la mayoría, y por eso, no votamos.

De igualdad: tod@s somos diferentes, pero tod@s somos personas. Considerando a cada un@ como un ser vivo único, con su propia personalidad, identidad e idiosincrasia. Tratando de respetar a l@s demás como nos respetamos a nosotr@s mism@s. Respeto por respeto, porque sólo respetando la libertad de l@s demás podremos hacer crecer la nuestra.

Concluyendo, cuando okupamos estamos realizando un acto de reapropiación de nuestras vidas. Por un   lado, al   rechazar   la   lógica   opresora   del   Estado   y   el   Capital   por   la   cual   se   crean   y   fomentan   las desigualdades sociales a través de la propiedad privada, y se perpetúan gracias a la herencia; y, por otro lado, ensayando la construcción de nuestra realidad individual y colectiva un poco más libre día a día.

Aquí y ahora

(Nº8) Anexo: ¿Por qué okupamos? I

Turismo Gentrificación Vivienda

Turismo de masa o un concepto moderno de invasión

De la mano de múltiples planes urbanísticos, el lobby del turismo se hace paso rápidamente en cada barrio y en cada rincón de todas las ciudades. Pocos son los espacios que este fenómeno tiene pendiente de conquistar, ya que, hasta los barrios más populares, humildes y con una población y arquitectura menos “atractivos” para el turismo, están siendo objetivos principales para este fin. Sigue leyendo

Sobre okupación y la penúltima campaña de intoxicación

A ninguna de mis conocidas le han okupado un piso. De hecho, ninguna de mis conocidas puede permitirse el lujo de tener un piso en desuso. Tampoco conozco a nadie que se haya ido de puente y al volver a casa, se haya encontrado a gente viviendo en ella, como afirmaba la alcaldesa. Evidentemente mi círculo más próximo no es una muestra representativa pero también, da la casualidad, que Sigue leyendo