Por su importancia para el anarquismo, recordamos diferentes corrientes de pensamiento; el estructuralismo, que vivió su auge en los años 50 y 60 del siglo XX, y el postestructuralismo, nacido en gran medida a partir de Mayo del 68, que resulta primordial para comprender la sociedad posmoderna.
La obra Foucault es una lectura necesaria para cuestionar todo lo heredado, para esclarecer el hecho de que no existe necesidad o determinismo en lo que somos y abre la posibilidad de pensar, sentir y actuar de forma diferente.Seguir leyendo La filosofía como arma contra la dominación→
Por la razón y el sentido común podemos decirle a este régimen que padecemos, a todos esos planes de economía futurista que nos invaden desde lo alto, desde donde Estado y Capital (que son lo mismo en todas partes) mandan y nos mandan encima que estemos Seguir leyendo La voz de la rebelión→
Max Stirner es el seudónimo con el que Johan Caspar Schmidt (1806-1856) firmó sus primeros escritos filosóficos, como El falso principio de nuestra educación (1842) y después su obra principal, El único y su propiedad (1845), a la que está unida su fama de filósofo nada convencional y de rebelde, como teórico del individualismo, e incluso del anarquismo. Seguir leyendo El anarquismo imperfecto de Max Stirner→
Toda la historia de la civilización occidental puede ser leída como una tentativa sistemática de excluir y segregar el cuerpo. De Platón en adelante, esto ha significado en repetidas ocasiones esquizofrenia represiva, afán de control, inconsciencia que psicoanalizar, fuerza de trabajo que encuadrar. Seguir leyendo El cuerpo y la revuelta→
A partir del año 1930 vieron la luz en Valencia una serie de libritos, agrupados bajo el título común de Cuadernos de Cultura, que eran publicados quincenalmente por el editor anarquista Marín Civera, también director de la revista Orto. Con magníficas portadas de Manuel Monleón y Josep Renau se publicaron pequeñas obras del propio Marín Civera, Isaac Puente, Ángel Pestaña, Ramón J. Sender, José Viadíu, Sebastián Faure, Amparo Posch y Gascón, Eugen Relgis, Higio Noja y otros muchos. Su objetivo era «hacer obra útil; despejar el tópico de nuestra incultura nacional y remover los espíritus ante la comprensión de los problemas vitales que agitan el mundo». En esta ocasión ofrecemos el Apéndice que con el título de «Las ideas anarquistas de Bakunin» cerraba el libro La dramática vida de Miguel Bakunin, escrito por Juan G. de Luaces y que hacía el número XVI de la colección.
Recuperamos algunas reflexiones sobre un concepto de interpretación múltiple, y tantas veces denostado por ello, el humanismo; desde una óptica libertaria, solo podemos entenderlo como la búsqueda de la emancipación en todos los ámbitos de actividad humana.
Manuel González Prada (1844-1918) es uno de los intelectuales más destacados del Perú, y por extensión de toda la América que habla castellano, en las décadas de cambio del siglo XIX al siglo XX; su influjo no ha dejado de sentirse directamente o a través de la huella que dejó en sus discípulos. Renegó de su familia aristocrática para abrazar el anarquismo, fue forzado a combatir en la guerra contra Chile a pesar de oponerse a cualquier Estado, quedó marcado por sus viajes por Europa a pesar de defender la causa de los amerindios. Más conocido como poeta, hasta el punto de ser considerado uno de los padres del Modernismo, y literato, llegó a dirigir la Biblioteca Nacional peruana hasta su muerte, su compromiso con el anarquismo es indiscutible y su ímpetu revolucionario impregna toda su obra. Aquí reproducimos «El deber anárquico».
A pesar de las dudas, debido sobre todo a la escasa influencia que pudo tener en el movimiento anarquista del siglo XIX, hoy hay que considerar a William Godwin como parte de la historia del ideal libertario. Es a partir de la segunda mitad del siglo XX cuando se le presta una mayor atención y sus aportaciones son indudables al anarquismo continental, especialmente en la vertiente individualista y en el campo filosófico en general.
Uno de los grandes cambios que veremos en este siglo XXI, que afectará no sólo a la organización social y política de los tiempos por venir sino a la misma concepción del ser humano, es el referido al trabajo y al lugar de la noción de trabajo entre nuestros valores. El estatus del trabajo ha sido central en las sociedades occidentales (medievales, industriales y post-industriales) llegando a constituir Seguir leyendo El trabajo: Una idea-fuerza debilitada→
Un espacio en la red para el anarquismo (o, mejor dicho, para los anarquismos), con especial atención para el escepticismo, la crítica, el librepensamiento y la filosofía en general