«La lucha actual no puede tener más resultado que el triunfo de la causa popular… París no retrocederá porque porta la bandera del porvenir. La hora suprema ha llegado… ¡paso a los trabajadores, fuera sus verdugos!…» – Comité de la Comuna de París (1871)
La naturaleza histórica de la Comuna: La revolución de todos o de ninguno
La Comuna de París fue un suceso histórico obrero inédito, pues los trabajadores actuaron autónomamente y generaron una importante resonancia internacional tanto en su época como posteriormente por la manera en que se practica una ruptura tanto con el poder estatal como con la Iglesia.
«Con la decisión de destruir a los marineros de Kronstadt y con la acción a sangre fría del gobierno para hacerlo, los líderes comunistas habían cambiado el movimiento del socialismo benevolente al fascismo maligno» Whittaker Chambers, escritor estadounidense, antiguo espía soviético y ex-militante del Partido Comunista de Estados Unidos
La crisis presente del sistema parlamentario, en manos de una casta política profesional aquejada de cesarismo y al servicio de intereses económicos espurios, vuelve sorprendentemente actual la figura de Mijaíl Bakunin, un personaje histórico del socialismo obrero cuya vida casi novelesca, su amor por la libertad, su ejemplo de perseverancia y su original análisis de la realidad social de su tiempo, convierten en una atractiva referencia del radicalismo contemporáneo. Por encima de los consabidos tópicos como el de “padre” del anarquismo, conspirador empedernido o acérrimo contrincante de Marx, a poco que se le estudie con objetividad, se abandonarán los estereotipos y se le situará en el lugar prominente del pensamiento revolucionario que le corresponde.
La adhesión femenina a la Comuna de Paris (18 de marzo a 27 de mayo de 1871) se explica por el hecho de que la mayoría de ellas nada tenía que perder y sí algo que ganar. Su condición queda magistralmente descrita por Víctor Hugo:
El hombre puso todos los deberes del lado de la mujer y todos los derechos del suyo, cargando de manera desigual los dos platillos de la balanza… Esta menor, según la ley, esta esclava, según la realidad, es la mujer.
Hoy en Rusia Kropotkin es un famoso científico y revolucionario ruso; entre los antropólogos contemporáneos la teoría del apoyo mutuo desarrollada por Kropotkin se sigue valorando contra las ideas de selección de los seres humanos de o atribuidas a Darwin; para los ecologistas Eliseo Reclus y Pedro [Piotr para algunos] Kropotkin son referentes. Y para los antiautoritarios y anarcosindicalistas, La Conquista del Pan, El Apoyo mutuo, Campos, fábricas y talleres, La Comuna de París, El Estado y su papel histórico, etc., son libros y folletos conocidos o leídos.
A pesar de su título, las Memorias de un revolucionario del príncipe anarquista Piotr Kropotkin no dicen mucho de la revolución propiamente dicha. La actividad revolucionaria que lo hizo famoso está despachada en algunas decenas de páginas, al final y de forma apresurada. El grueso de esa autobiografía, que fue justamente saludada por Tólstoi como una de las grandes obras literarias de su época, está dedicada a narrar la infancia y juventud de Kropotkin.
«Somos ricos, muchísimo más de lo que creemos. Ricos por lo que poseemos ya; aún más ricos por lo que podemos conseguir con los instrumentos actuales; infinitamente más ricos por lo que pudiéramos obtener de nuestro suelo, de nuestra ciencia y de nuestra habilidad técnica, si se aplicasen a procurar el bienestar de todos»
Este año viene repleto de aniversarios conmemorativos para la memoria social; de hecho nosotras mismas este mes cumplimos una década como periódico, y nos enorgullece coincidir en aniversario con el homenaje en el centenario de Piotr Kropotkin. Hace cien años que nos dejase para siempre el abuelo del anarquismo, uno de los principales pensadores de esta filosofía entre los siglos XIX y XX. Además, geógrafo y naturalista, que nació en el seno de una familia aristocrática rusa, por lo que se le conoció como el Príncipe, título otorgado a un noble emparentado con la familia imperial zarista.
En el pequeño pueblo gaditano de Casas Viejas (actualmente conocido como Benalup-Casas Viejas) sucedió en el invierno de 1933 uno de los episodios más sangrientos y crueles de la Segunda República española antes de la Guerra Civil. Este artículo histórico pretende acercar aquellos hechos para poner en valor la memoria colectiva del pueblo en lucha contra el capitalismo en la historia contemporánea.
Rita Segato se preguntaba a sí misma sobre qué hacen las personas que tienen inclinación a pensar, cuál puede ser su contribución a la vida, ella misma concluía que eran donadoras de palabras, nombradoras. El nombre es lo que Segato llama imagen, el nombre de una cosa es una imagen.
La obra de Juan Gómez Casas resulta fundamental para conocer y comprender la historia del anarquismo en España. En libros como Historia de la FAI se recuerda la evolución de lo organización obrera a principios del siglo XX, cuando por influencia del sindicalismo revolucionario francés la palabra societarismo es substituida por la idea nueva del sindicalismo y la sociedad obrera pasa a ser el sindicato.
Un espacio en la red para el anarquismo (o, mejor dicho, para los anarquismos), con especial atención para el escepticismo, la crítica, el librepensamiento y la filosofía en general