Hoy, 19 de julio, fue el punto de partida para un proceso revolucionario hace 90 años. Sí, de forma paralela a una guerra incivil (y social), provocada por un grupo de generales facciosos y reaccionarios, se produjeron una serie de transformaciones sociales de rasgos, mayoritariamente, libertarios (autogestionarios). Como en este país, de forma netamente interesada por parte de los poderes establecidos (que son, prácticamente, los de siempre), sufrimos de graves problemas para una memoria mínimamente honesta y, al mismo tiempo, se arrojan toneladas de basura para un mínimo de consenso histórico, hablar de una revolución libertaria en España puede que sea algo altamente desconocido para el común de los mortales. Y es que los anarquistas, han sido los derrotados dentro de los derrotados, así como los especialmente olvidados. El movimiento ácrata, en la actualidad con todos sus problemas (y no todos provocados por factores externos, seamos honestos), se esfuerza en recordar que hubo una vez, antes de la victoria del fascismo, que fue una fuerza mayoritaria. Los que leen este blog, sabrán que no soy nada amigo de idealizaciones, que detesto cualquier forma de dogmatismo, así como de falta de autocrítica, pero es fundamental lo que continúan haciendo los libertarios: recordar la historia, la cual está lejos de ser lineal como insisten desde arriba para justificar el poder político y económico, para tratar de trabajar eso tan baqueteado que es la conciencia humana. Hoy, el mundo es con seguridad muy diferente al de hace décadas, no es tal vez posible un proceso revolucionario totalizante que abarque el conjunto de la sociedad. Ello no impide que deseemos esas transformaciones sociales autogestionarias, que pongan en jaque a los que desean acaparar los recursos de todo tipo, y que nos impliquemos en todos esos proyectos donde encontramos una coherencia entre medios (no coactivos) y fines (una comunidad, pero no para el mañana, ya hoy más libre, justa e inteligente). Pero, a pesar de ello, como ya dije, recordar la historia de manera honesta resulta fundamental. Al parecer, esta guerra incivil producida en este inefable Reino de España hace 90 años, que algunos insisten en ver meramente como fraticida, es uno de los hechos históricos más estudiados, si no como el que más. Efectivamente, abunda la literatura al respecto, alguna sencillamente para ser arrojada al vertedero, desde una perspectiva intelectual y moral, por tendenciosa o directamente falsa en sus premisas y conclusiones.
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Pluralidades anarquistas y el anarquismo letal
Dicen que hay muchos anarquismos. Lo he leído cuando ojeo cosas de anarquistas. Hablan en los libros de anarquismo de un erudito chino, de unos aristócratas rusos, de algún francés mojigato…, cada loco con su tema. Pienso «vaaale» y sigo con mis cosas. También me suena de cuando en cuando, que hay muchos anarquistas…, o sea, puntualizo, no que existan en gran número, si no que cada uno tiene su interpretación del rollo, como yo mismo.
Seguir leyendo Pluralidades anarquistas y el anarquismo letalLos caminos del Comunismo Libertario en España (1868‐1939). Segundo Volumen: El anarcosindicalismo enfrentado a sus pretensiones anticapitalistas (de 1910 a julio de 1936

Myrtille, Gimenóloga
Pepitas de Calabaza y Fundación Anselmo Lorenzo, 2024
Este segundo volumen de una ambiciosa trilogía sobre las raíces y el desarrollo del comunismo libertario en España no solo tiene un valor de rememoración histórica, sino que constituye una importante contribución a una revisión crítica de la historia del movimiento libertario en España, dramáticamente cercenado en 1939 por la derrota de las clases populares frente a la alianza de la oligarquía, la Iglesia y el ejército.
Seguir leyendo Los caminos del Comunismo Libertario en España (1868‐1939). Segundo Volumen: El anarcosindicalismo enfrentado a sus pretensiones anticapitalistas (de 1910 a julio de 1936El anarcosindicalismo frente a los malos tiempos
Ha llegado pues el momento de concretar y definir el sindicalismo
de nuestro tiempo situándolo en la posición exacta que le
corresponde frente a su adversario el capitalismo.”
Pierre Besnard, Los sindicatos obreros y la revolución social, 1930.
Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, el anarcosindicalismo era poco menos que una reliquia histórica, testimonio de los mejores días de un proletariado orgulloso y ajeno a la normativa de la sociedad capitalista. Su reaparición en el Estado español durante los pasados años setenta fue consecuencia del desarrollo durante el tardofranquismo de un movimiento obrero autónomo, que se organizaba en asambleas, nombraba delegados con mandato imperativo y empleaba piquetes para informar y defenderse. Ignorando toda la legislación antilaboral de la dictadura, ejercía sus derechos mediante la acción directa, la ocupación de fábricas, los piquetes de extensión y la huelga salvaje. A pesar de todo, la contraofensiva conjunta del Estado, los partidos políticos y el empresariado, mediante elecciones sindicales, logró imponer un nuevo sindicalismo de concertación vertical que heredó tanto las estructuras laboralistas del franquismo, como su función neutralizadora e inmovilista. Precisamente, con el fin de evitar que las centrales burocráticas legalizadas, apoyadas por la patronal y los partidos, acapararan y usurparan la representación de la clase obrera, la mayoría del movimiento asambleario se organizó en sindicatos independientes, parte de los cuales adoptaron las tácticas y los fines de la ideología anarcosindicalista. Las causas del fracaso de esta jugada estratégica habría que buscarlas en el trabajo de zapa de las susodichas centrales, en la reconstrucción fallida de la CNT y, sobre todo, en el propio proletariado.
Seguir leyendo El anarcosindicalismo frente a los malos tiemposFamilias anarco-sindicalistas laminadas en 1936
De todas es sabido la dura represión que ocasionó el golpe de Estado de julio de 1936 en Zaragoza, «la perla del anarquismo». Siempre ha resultado sorprendente que el sindicalismo zaragozano de larga tradición y experiencia se dejara engañar por el General Miguel Cabanellas al mando de la V División Orgánica. Su condición de masón y la confianza del sindicalismo zaragozano en derrotar el golpe de Estado declarando la Huelga General provocaron que Zaragoza quedara bajo la autoridad de los sublevados desde el primer momento. Conocedores los militares de la importancia del anarcosindicalismo de la ciudad no dudaron en utilizar una represión despiadada para liquidar su potencia organizativa y de lucha.
Seguir leyendo Familias anarco-sindicalistas laminadas en 1936Bertrand Russell y el marxismo
Bertrand Russell, seguramente ya en oposición al marxismo, consideraba que el socialismo no era una doctrina estricta y definible. Así, una aproximación al mismo consiste en el derecho a la propiedad colectiva de la tierra y del capital; naturalmente, esa propiedad puede aludir a un Estado o, en el caso de los anarquistas, a la propiedad en común por la libre asociación de hombre y mujeres sin la intervención de gobierno alguno. Como es sabido, y tal como Russell indica, existe gran diversidad de escuelas dentro del socialismo.
La Transición española, la visión anarquista
Aunque algunas voces, y de manera muy matizada, quieren ahora ser críticas en los medios generalistas con la llamada Transición española a la democracia, es necesaria una profundización mayor recordando la visión anarquista también en la memoria histórica. Sin perder la autocrítica, siempre necesaria, hay que recordar los factores de silenciamiento y criminalización que llevaron al declive del único movimiento que no quiso participar en el domesticamiento político y sindical.
Salvador Seguí, ni héroe ni mito
Tres previas
1ª Como historiadora no me gustan los héroes, ni los mitos, puesto que implican desarrollar una historia imaginaria que altera las cualidades de una persona para darles más valor del que tienen. Me pueden interesar como hecho sociológico que explica la necesidad de mitos y héroes.
2ª Como feminista me gustan menos los héroes y los mitos puesto que parecen una cualidad masculina, es excepcional en las mujeres.
3ª Como anarquista redundo en lo dicho, los mitos y héroes establecen categorías y jerarquías que no son de mi gusto.
Seguir leyendo Salvador Seguí, ni héroe ni mitoCongreso de Córdoba en 1872-1873. 150 años de los orígenes anarquistas en España
Este mes pasado el sindicato CNT-AIT celebraba en Alcoi (Alacant) el 28º Congreso internacional y el centenario de la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores) fundada en Berlín en 1922 por grupos anarcosindicalistas, que trazaron sus orígenes en la Primera Internacional (1864-1872) de carácter obrero. Inicialmente rechazaban el neutralismo sindical de la Carta de Amiens de 1906 y ratificaban la independencia tanto de partidos políticos marxistas, como socialdemócratas. De igual manera, este pasado mes de diciembre de 2022 tuvo lugar en Canovelles (Catalunya) el XII Congreso de la CNT-CIT, donde se trata de continuar construyendo el anarcosindicalismo del siglo XXI, con utilidad revolucionaria a las coyunturas de nuestros tiempos.
Seguir leyendo Congreso de Córdoba en 1872-1873. 150 años de los orígenes anarquistas en EspañaAnarcosindicalismo (Teoría y práctica), de Rudolf Rocker
Rudolf Rocker (1873-1958) es uno de los nombres fundamentales del anarquismo moderno. Esta excelente obra se publica por primera vez en un momento dramático, cuando la Guerra Civil de España está en su última fase y el fascismo va a derrotar a los trabajadores y campesinos del país; tal y como el mismo Rocker expresa en un epílogo realizado en 1947: «El pueblo español tuvo que seguir su valiente lucha por la libertad, dignidad humana y justicia social, casi con una sola mano, mientras que el resto del mundo observó pasivamente la desigual batalla».





