Archivos de la categoría Auge y fin del capitalismo

A la mierda con el derecho al trabajo

Me comentaba un compañero de un partido de izquierdas, que tenía que reconocer que en materia social este Gobierno había hecho grandes avances, y me señalaba el tema de la Renta Vital Mínima, contra la que brama la patronal. Cierto. La patronal se queja. Temen quedarse sin esclavos, pero quisiera tranquilizarles al respecto. Parece que el miedo de la patronal, es que si le dan dicha renta a un Sigue leyendo

No somos un Banco de alimentos, pero…

Desde esta publicación siempre hemos defendido la solidaridad y el apoyo mutuo frente a la caridad. Como decíamos hace seis años, cuando hablábamos del trabajo del Banco de Alimentos de Tetuán, consideramos imprescindible “romper con la dualidad que se nos vende de buen/a ciudadano/a que da y pobre que recibe”. Sigue leyendo

Tras el aislamiento, la reconstrucción nacional. ¿Qué puede salir mal?

El miedo atenaza, de eso no hay duda, y el pánico, aún más. Tres meses de pandemia traen una buena dosis de miedo. Miedo a la enfermedad. Miedo a la muerte, ya sea nuestra o de nuestros seres queridos. Y ahora, miedo a la nueva normalidad. La antigua normalidad tampoco es que fuera muy alentadora, pero la nueva tiene un tufo a distopía que echa para atrás. Miedo al contagio en Sigue leyendo

Coronavirus y confinamiento en otras latitudes. Una mirada a las periferias del capitalismo

Esta pandemia internacional que sufrimos en el año 2020 parece acelerar el fin de la globalización neoliberal según algunos pensadores, pero, al menos en el mal llamado primer mundo, este escenario futuro parece bastante improbable. Unos sistemas de salud precarizados o la ausencia de planes de choque social auguran un cuestionamiento mínimo del sistema capitalista, pero Sigue leyendo

Colapso o no

Hay quien, bastante antes del inicio de esta crisis sanitaria en la que nos vemos inmersos, ya anunciaba que el capitalismo se encaminaba, más tarde o más temprano, pero de forma impepinable, hacia el colapso. La base de esta argumento estriba, principalmente, en el agotamiento de las materias primas energéticas, así como en los desastres concomitantes al cambio climático, pero también por Sigue leyendo

Paradojas del momento: buscar otra salida

En 2016 publiqué un libro titulado Colapso. La tesis principal que defendía en sus páginas señalaba que el horizonte de un colapso general del sistema que padecemos se vincula ante todo con dos grandes cuestiones: el cambio climático, por un lado, y el agotamiento de las materias primas energéticas, por el otro. Agregaba, eso sí, que en modo alguno cabía descartar la influencia Sigue leyendo

Ante pandemias, epidemias y endemias. Despertemos del sueño de las certezas

«El aumento de la incidencia de los virus está estrechamente vinculado a la producción de alimentos y a la rentabilidad de las empresas multinacionales. Cualquiera que pretenda comprender por qué los virus se están volviendo más peligrosos debe investigar el modelo industrial de la agricultura y, más concretamente, de la producción ganadera. En la actualidad, pocos gobiernos y pocos científicos están preparados para hacerlo.»
(Rob Wallace, biólogo evolutivo)

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Paul Goodman y los males de la civilización tecnológica

Paul Goodman insistía en las condiciones «deshumanizadoras» de la sociedad moderna, ya que la presión social y tecnológica acaba determinando nuestra conducta; es lo que denominaba un proceso (negativo, claro está) de socialización. Si la ciencia social se ocupa de la tensión entre la condición humana y las instituciones, esforzándose por lo tanto en ser siempre práctica y política, en la sociedad ideal existirá poca ciencia social, ya que las instituciones realizarán y promoverán las facultades humanas.

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Un-dia-de-furia-incredula-Escepticismo-Librepensamiento-Anarquismo-Acracia

Virus mediáticos

De unas semanas a esta parte, los medios, bien acompañados por ese templo de la mistificación que son las redes sociales, han decidido que cierto virus, cuya mortandad se sitúa alrededor del 1%, constituía el problema más terrible del mundo mundial solo comparable a otras pandemias de siglos atrás. No es que hayamos creído demasiado a la Organización Mundial de la Salud, cuyo silencio ante los problemas más acuciantes para la humanidad resulta repugnante, por lo que no sé qué diablos tenemos que hacer ante sus alarmismos ante el llamado coronavirus. Terribles y lamentables los fallecimientos por este virus de nuevo cuño, pero atendamos a unos datos. Son cientos de miles los diagnósticos anuales de cáncer, problemas cardiacos y enfermedades degenerativas. Si viviéramos en una sociedad justa, o al menos aceptablemente justa y razonable, deberían dedicarse todos los esfuerzos a curar, o al menos paliar, todos estos males. No solo no es así, sino que nuestra gran OMS calla de modo repulsivo ante los elevados precios de los tratamientos, lo cual provoca la ruina de la sanidad pública en los países. Sigue leyendo