La “Brigada del anarquismo y el socialismo”, adscrita orgánicamente al Ministerio de la Gobernación del Estado español, fue uno de los constructos policiales represivos más conocidos y a su vez temidos durante la segunda década del siglo XX. Su actividad policial afectaría gravemente a la libertad de opinión, acción y expresión de los movimientos obreros emancipatorios de orientación anarquista y socialista de nuestro país. Esta Brigada policial, creada formalmente por el gobierno presidido por el político liberal Romanones a principios del año 1913, sostendría su actividad represiva durante un periodo aproximado de cuatro años, apoyada en su desempeño por los diversos gobiernos monárquicos tanto de signo liberal como conservador.
En los últimos años, la acusación de «¡fascista!» (o facha) ha resurgido por doquier. Desde opositores al pase sanitario que blanden carteles de «Macron fascista» y exigen nada menos que un nuevo juicio de Núremberg para él, hasta Bruno Retailleau denunciando una «deriva fascista de activistas que explotan la tragedia sufrida por los palestinos”; desde la candidata Kamala Harris, quien acusó a Donald Trump de fascista, hasta John Kelly, quien afirmó que Trump «encaja en la definición general de fascismo» (a pesar de haber sido jefe de gabinete de Trump entre 2017 y 2019), o Dick Cheney, el exvicepresidente neoconservador de Estados Unidos entre 2002 y 2009 (famoso por sus mentiras sobre las armas de Sadam Husein), quien, tras haber apoyado a Trump, ahora cree que nunca ha existido una amenaza mayor para el país; desde ciertos activistas trans que etiquetan a cualquiera que cuestione y critique la gestación subrogada como partidario del fascismo, hasta un sector de sionistas que cree que el más mínimo apoyo a los sitiados en Gaza es una señal de antisemitismo, las invectivas vuelan por todos lados. La confusión está en su punto álgido, pero hay que reconocer que tiene raíces profundas.
No hay palabras suficientes para describir el horror que nos provoca la masacre de más de 130 jóvenes negros pobres asesinados por la policía de Río de Janeiro, con la excusa de atacar al narcotráfico.
Fue un operativo de guerra urbana en el que el gobierno del Estado movilizó 2.500 policías militares armados a guerra, además del despliegue de blindados y helicópteros para atacar los complejos de favelas Penha y Alemao en la zona norte de la ciudad, una zona de fuerte concentración de población pobre. Son dos conjuntos de favelas que superan los 150 mil habitantes, con una enorme densidad de población.
Más de 1000 personas han sido ejecutadas en Irán en lo que va de año, han denunciado expertos de las Naciones Unidas. Según Iran Human Rights, es la cifra más alta en los últimos 30 años. IHR, con sede en Noruega, contabiliza y verifica las ejecuciones en Irán a diario. La organización se queja de la ausencia de reacciones internacionales ante esta barbarie.
IHR ha afirmado que sus cifras son “un mínimo absoluto”, y que la cifra real probablemente sea mayor “debido a la falta de transparencia y las restricciones a la información”. En Irán, las ejecuciones se llevan a cabo actualmente mediante ahorcamiento, aunque en el pasado se emplearon otros métodos. La mayoría se llevan a cabo en prisión, aunque ocasionalmente se realizan ahorcamientos públicos. Según las organizaciones de derechos humanos, Irán es el segundo país con mayor número de ejecuciones del mundo, después de China, donde se cree que se ejecutan miles de personas al año, aunque no se dispone de cifras precisas.
En una publicación en Truth Social ayer, Donald Trump declaró que designará a «Antifa» como «una importante organización terrorista». ¿Qué significa eso? ¿Cómo podemos prepararnos para capear el temporal? Todo el mundo debería leer esta guía.
Siempre es difícil saber hasta qué punto hay que tomarse en serio las declaraciones performativas de Trump. Hace declaraciones descabelladas para ver qué es lo que le funciona ante su público, lanza cosas contra la pared para ver qué se pega y luego redobla la apuesta cuando no hay rechazo. Pero esta vez, su administración se ha ceñido mucho al clásico manual fascista, y uno de sus partidarios ha llegado a declarar, sin ninguna ironía, que el tiroteo de Charlie Kirk «es el incendio del Reichstag estadounidense». El siguiente paso obvio en ese manual es pasar de atacar a los y las inmigrantes a perseguir también a anarquistas, izquierdistas y otras personas opositoras al régimen.
Frente a la autoridad y la cultura del castigo, crear espacios de reflexión y acción
A principios del 2025 diversos colectivos se reunieron en Iruña/Pamplona para dar los primeros pasos hacia la constitución en el ámbito del Estado español de un espacio de diálogo, reflexión y lucha contra la cultura del castigo.
Esas jornadas, representaron el primer contacto físico y presencial de lo que se da a conocer como la Red Antipunitivista, en las que estuvieron presentes Traba (Valencia), Tapa (Madrid), Aukeraz (Iruña), Asamblea Popular de Carabanchel (Madrid), CAMPA (Zaragoza), Salhaketa Nafarroa y Salhaketa Araba, Txago (Donosti), Fábrica de lo social (Zaragoza), Sin Poli (Madrid-Euskadi-Santander).
Caminando por la Gran Vía madrileña, en una capital del Reino de España colonizada en algunas zonas por la población inmigrante china, me topo con un solitario tipo con un pancarta de protesta. En la misma, se alude a la persecución de algo llamado Falun Gong en el régimenchino y como mi ignorancia no tiene límites, le interrogo al respecto. Al parecer, se trata de una enseñanza espiritual, que creo que algo tiene que ver con el budismo, y por algún motivo el régimen chino lleva más de un cuarto de siglo reprimiendo, incluso de manera brutal, a sus practicantes. Me pregunto si existe alguna creencia o ideología ajena al todopoderoso Estado que no esté reprimida en China y también el hecho de que esta en particular lo sea de manera tan despiadada. Si alguien se pregunta sobre por qué, al margen de algunas organizaciones de defensa de los derechos humanos, no se levanta con fuerza la voz denunciando la represión en el régimen totalitario chino, la respuesta puede ser evidente. Hablamos del primer exportador mundial y no sé si la segunda potencia económica, ya que creo que se encuentra muy cerca de los Estados Unidos. Los acuerdos comerciales de China con las grandes potencias «democráticas», al margen de derechos fundamentales de los trabajadores, creo que son un hecho, lo cual hace que vuelva la vista ante ciertas cosas, al igual que ocurre con tantos regímenes despóticos en el mundo. No puedo evitar acordarme de la frase que pronuncio el maléfico empresario Juan Roig: «Tenemos que imitar la cultura del esfuerzo con la que trabajan los chinos en España».
Sí. Trump probablemente tiene un plan maquiavélico para justificar la ocupación militar con los disturbios. Y al igual que su plan maestro de usar aranceles para traer de vuelta los empleos, es completamente idiota.
Creen que pueden golpearnos e intimidarnos hasta someternos. Pero esto se vuelve en su contra.
Si cada ciudad de Estados Unidos luchara como los héroes en las primeras noches del levantamiento de Los Ángeles, el régimen no tendría ninguna oportunidad.
Edición en castellano de un magnífico libro que recorre los argumentos del movimiento «No Prison» en Italia, para cuestionar la existencia de la cárcel como respuesta al delito y puede servir como inspiración para promover o reforzar similares iniciativas en el Estado Español.
La idea que la mayoría de la gente tiene del terrorismo es que este consiste en poner bombas y tirotear personas. El terrorismo es a veces eso, pero no sólo eso. Aunque no existe una definición comúnmente aceptada de terrorismo,1 lo cierto es que constituye un fenómeno que presenta una serie de elementos característicos. De entre estos elementos, el que quizás lo define mejor es que el terrorismo busca de forma deliberada crear terror en sus víctimas por un motivo de carácter político, para lo que se vale del uso de la violencia o la amenaza creíble de utilizarla contra personas y objetos, todo ello para conseguir un cambio en la conducta de la población o de los gobernantes que permita la realización de los objetivos de quienes protagonizan los actos terroristas.2
Un espacio en la red para el anarquismo (o, mejor dicho, para los anarquismos), con especial atención para el escepticismo, la crítica, el librepensamiento y la filosofía en general