Andan algo agitadas las aguas “libertarias”, con posiciones aparentemente antagónicas, lo cual no sabemos en estos momentos si es algo malo o bueno. Me explico y no voy a nombrar, ni personas, ni organizaciones, incluso voy a tratar de eludir etiquetas (habitualmente, tan estériles, a veces inevitables); allá cada cual con lo que quiera identificarse. En primer lugar, diré que lo que caracteriza a los ácratas, a cualquiera de ellos, es el deseo y el trabajo por la transformación social, por la ansiada revolución; si hay alguien que, dentro de esta polémica que voy a atajar a continuación, cuestiona esto dentro del mundo libertario con estúpidos calificativos al contrario de “sistémico” o “reaccionario”, pues sencillamente, y ya voy a traicionarme con lo que dije anteriormente, es un botarate (o dogmático, suelen ir unidos ambos calificativos) de padre y muy señor mío. El quid de la cuestión, lo que suscita y debe suscitar un amplio debate, es cómo se debe producir esa revolución, cómo podemos dirigirnos hacia ella dentro de determinados proyectos y paradigmas organizativos. Y es que han surgido en los últimos tiempos, nada originales tampoco en sus planteamientos, nuevas organizaciones que parecen añorar la revolución, tal y como se propugnó en la modernidad, con su sujeto central revolucionario, su combate a la inicua burguesía y al capital, así como su (posible, poco probable dados los nuevos tiempos) organización de masas que conduzca mañana a ese gran evento transformador que todo lo cambie para siempre. De esta manera, estas organizaciones de nuevo cuño parecen recoger cierto testigo histórico, sin excesivo calado en el anarquismo moderno (como resulta lógico, y estamos hablando de hace más de un siglo), y propugnar una estrategia de unidad dentro de esta organización de masas para insistir, como paradigma principal (histórico y social), en la lucha de clases y en el poder popular. Bueno, en realidad, recuperar esa lucha de clases, ya que estos activistas suele insistir en que la misma, la verdadera, ha sido apartada por otras luchas identitarias como uno de los rasgos principales de una posmodernidad de la que echan pestes.
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Un anarquismo que esté a la altura de las circunstancias
Marisol Boulé – Periódico Anarquía
El reconocimiento de los diferentes ejes de opresión ha sido algo bueno para las ideas anarquistas y revolucionarias antiautoritarias. Tenemos que reconocer también el porqué, aunque lo intenten, no cuajan del todo en una izquierda autoritaria, sino que quedan como eslógan, como políticas separadas o temas de campaña electoral. Parlamentaristas y otrxs autoritarixs siempre reproducen la opresión que genera el poder político, el poder separado de la comunidad. La jerarquía no es un tipo de opresión, es la opresión misma que luego se concretiza a través del sexo-género, etnia, clase, etc.
El anarquismo está contra toda jerarquía, contra todo poder político, esa relación que se fosiliza entre dos o más personas y donde una tiene la potestad de mando y las otras solo obedecen con mayor o menor gusto. Entonces, solo el anarquismo, en su sentido amplio, más allá de una bandera o movimiento específico, puede hacerse fuerte sumando sin querer diluir los diferentes ejes de opresión. Lxs ácratas no proponen a las personas que se subsuman a ninguna opresión correcta, en una jerarquía donde lo que piensan no podrá valer lo mismo que lo de otrx. Ninguna instancia debe arrebatar el principio fundamental de las personas a decidir por sí mismas, a desarrollarse con otrxs.
Seguir leyendo Un anarquismo que esté a la altura de las circunstanciasDivagaciones políticas
Laura Vicente
http://pensarenelmargen.blogspot.com/search?updated-max=2026-08-13T00:01:00%2B02:00&max-results=7
Tener un blog propio me permite divagar, situarme en los márgenes, responsabilizarme solo de lo que elucubro, escribir, hablar o pensar de manera dispersa, sin rumbo fijo. Aviso por anticipado, que nadie busque en este breve texto una reflexión sesuda, coherente y esclarecedora. Solo son divagaciones tras algunas lecturas que me rondan por la cabeza.
Si hay algo evidente en el momento actual es que la acción política muestra claros síntomas de agotamiento, tanto la socialdemocracia como los sectores institucionales a su izquierda que no saben cómo afrontar el capitalismo neoliberal que sueña con acabar con la democracia que ya no le resulta del todo útil. El auge de la extrema derecha, no saben cómo combatirla y eso es otro síntoma de agotamiento, sobre todo cuando se recurre a estrategias, ideas y lemas del pasado.
Seguir leyendo Divagaciones políticasLa constante remasterización del fabulismo proletario—Otra confirmación de que «la revolución de papá ha muerto»
Gustavo Rodríguez, agosto de 2026.
«Terminemos de una vez por todas con los ilusionismos de la dialéctica. Los explotados no son portadores de ningún proyecto positivo […] Su única comunidad es el capital».
Ai ferri corti, verano de 19981.
En fechas recientes apareció publicado en el Portal OACA un artículo intitulado Más proletariado y menos obituarios: del fin de la clase obrera a su reconstrucción bajo la rúbrica del historiador català Agustín Guillamón, especialista en el movimiento obrero revolucionario y la Guerra y revolución españolas del año 1936 (sic.). En efecto, el autor es conocido por sus crónicas ideocéntricas en derredor de esa gesta, con particular énfasis en el desempeño de los partidos trotskista, bordiguista y anarcobolchevique. Sin embargo, en esta ocasión abandona la historiografía y se aventura como visionario —casi escribo comisario— político. Vale precisar, que no es la primera vez que incursiona en estos menesteres. Ahora con un propósito mucho más modesto: aspira a refutar los señalamientos críticos que sostienen algunos compañeros «del ámbito libertario» en torno a la posibilidad de «recomposición del proletariado» tras el agotamiento de un ciclo histórico.
Seguir leyendo La constante remasterización del fabulismo proletario—Otra confirmación de que «la revolución de papá ha muerto»El naturismo libertario. Referentes históricos (1890-1936)
Ana Carrera
Postgrado en Medicina Naturista. Participó con la ponencia ‘El Naturismo Libertario, historia y desarrollo social en España 1890-1936’ representando a la CGT
Artículo publicado en Redes Libertarias núm. 5 (primavera 2026)
Hoy más que nunca es necesario conocer, difundir y practicar el Naturismo para poder autogestionar la salud individual y colectiva; de esta manera, estar en conexión con nuestro propio cuerpo y la naturaleza para el bienestar de la humanidad. Este conocimiento tiene raíces milenarias, pero nos centraremos en el período señalado, entre los años 1890 y 1936, a través de las personas que difundieron estos conocimientos en el entorno anarquista, porque la idea de armonía entre naturaleza y ser humano forma parte de dichos principios, cuyos postulados adquieren plena vigencia hoy por los problemas que padecemos como es la intoxicación química, de la tierra, de los alimentos, del aire, del agua, en las fábricas, etc. Además de las radiaciones nucleares y electromagnéticas actuales, agresiones a la salud que impone el sistema capitalista e impregna todas las esferas del conocimiento y la ciencia. Ya fuimos alertadas desde el anarquismo al plantear que: «la ciencia en manos del poder podría ser nuestra mayor carcelera».
Seguir leyendo El naturismo libertario. Referentes históricos (1890-1936)El anarquismo español entre el poder y la revolución
Laura Vicente
Introducción al libro: Claudio Venza (2026): L’Anarchisme espagnol entre pouvoir et revolution (Nouvelle édition). Lyon, Atelier de création libertaire.
El autor
Claudio Venza, autor del libro que ahora se reedita: El anarquismo español entre el poder y la revolución, nació en Trieste el 7 de noviembre de 1946 y murió el 28 de octubre de 20221.
Seguir leyendo El anarquismo español entre el poder y la revoluciónHace 90 años… (y unas reflexiones sobre la actualidad)
Hoy, 19 de julio, fue el punto de partida para un proceso revolucionario hace 90 años. Sí, de forma paralela a una guerra incivil (y social), provocada por un grupo de generales facciosos y reaccionarios, se produjeron una serie de transformaciones sociales de rasgos, mayoritariamente, libertarios (autogestionarios). Como en este país, de forma netamente interesada por parte de los poderes establecidos (que son, prácticamente, los de siempre), sufrimos de graves problemas para una memoria mínimamente honesta y, al mismo tiempo, se arrojan toneladas de basura para un mínimo de consenso histórico, hablar de una revolución libertaria en España puede que sea algo altamente desconocido para el común de los mortales. Y es que los anarquistas, han sido los derrotados dentro de los derrotados, así como los especialmente olvidados. El movimiento ácrata, en la actualidad con todos sus problemas (y no todos provocados por factores externos, seamos honestos), se esfuerza en recordar que hubo una vez, antes de la victoria del fascismo, que fue una fuerza mayoritaria. Los que leen este blog, sabrán que no soy nada amigo de idealizaciones, que detesto cualquier forma de dogmatismo, así como de falta de autocrítica, pero es fundamental lo que continúan haciendo los libertarios: recordar la historia, la cual está lejos de ser lineal como insisten desde arriba para justificar el poder político y económico, para tratar de trabajar eso tan baqueteado que es la conciencia humana. Hoy, el mundo es con seguridad muy diferente al de hace décadas, no es tal vez posible un proceso revolucionario totalizante que abarque el conjunto de la sociedad. Ello no impide que deseemos esas transformaciones sociales autogestionarias, que pongan en jaque a los que desean acaparar los recursos de todo tipo, y que nos impliquemos en todos esos proyectos donde encontramos una coherencia entre medios (no coactivos) y fines (una comunidad, pero no para el mañana, ya hoy más libre, justa e inteligente). Pero, a pesar de ello, como ya dije, recordar la historia de manera honesta resulta fundamental. Al parecer, esta guerra incivil producida en este inefable Reino de España hace 90 años, que algunos insisten en ver meramente como fraticida, es uno de los hechos históricos más estudiados, si no como el que más. Efectivamente, abunda la literatura al respecto, alguna sencillamente para ser arrojada al vertedero, desde una perspectiva intelectual y moral, por tendenciosa o directamente falsa en sus premisas y conclusiones.
Seguir leyendo Hace 90 años… (y unas reflexiones sobre la actualidad)El anarquismo práctico y la utopía concreta
Miquel Amorós
Presentación de la revista Redes Libertarias nº 5, en el Ateneu Enciclopèdic Popular (Barcelona), el 18 de junio de 2026.
La puesta en tela de juicio de todo lo que el pensamiento burgués ha tenido por venerable (la propiedad privada, el Estado, la autoridad, la política, el derecho, el dinero, el género…) no conduce forzosamente a la multitud hacia un cuestionamiento generalizado de la dominación. Por más subversivas que parezcan, las ideas no conmueven a las masas adormecidas, resignadas o atemorizadas, por lo que no pueden convertirse en fuerza práctica. Para superar el foso conformista, hay que volver a empezar despertando, recobrando el ánimo, perdiendo el miedo. Creando lectores, “tejiendo” afinidad, agrupando voluntades, predicando con el ejemplo. Cuando las condiciones subjetivas y objetivas de realización del socialismo no son halagüeñas, cuando las fuerzas materiales e intelectuales capaces de lograr un cambio social profundo no afloran en magnitud suficiente, la negación radical de lo existente adquiere connotaciones utópicas. La dimensión utópica del pensamiento crítico es un antídoto contra el derrotismo, porque si bien refugia el deseo de una vida libre en la imaginación y el sueño en espera del momento favorable, también plantea realizarlo parcialmente en forma de proyectos comunitarios viables. Cuando ninguna propuesta revolucionaria es inmediatamente practicable, la utopía se revela como lo más pragmático.
Seguir leyendo El anarquismo práctico y la utopía concretaEl ideal anarquista
Fuera del ámbito libertario, Eliseo Reclus es más conocido como eminente geógrafo que como teórico del anarquismo. Como en otros muchos casos, desde Lev Tolstoi a Noam Chomsky, muchos anarquistas son valorados por su producción científica pero se obvia conscientemente su obra política y filosófica, que no está por debajo de la académica o literaria. En el caso de Eliseo Reclus, como mucho, se reduce su pensamiento a la famosa frase “La anarquía es la más alta expresión del orden”, pero seguimos desconociendo la obra de un pensador libertario que convivió con Bakunin y Kropotkin al mismo tiempo que buscaba nuevos horizontes a una ciencia geográfica que en ocasiones servía como coartada del colonialismo más salvaje; una geografía humana en abierta oposición a la más ortodoxa de Paul Vidal de la Blache. Recogemos en La Alcarria Obrera uno de sus escritos, “El ideal anarquista”, que resume muy bien su pensamiento, siempre preocupado por la aplicación práctica del ideal (como se trasluce en “Las colonias anarquistas” que también publicamos en una entrada anterior) y que nos ofrece una firme esperanza en tiempos difíciles y oscuros.
Democracia y anarquía. El poder en la polis
Donatella Di Cesare
Herder editorial, Barcelona 2025
Tomás Ibáñez
Reseña publicada en Redes Libertarias núm. 5 (primavera 2026)
Cada año, en medio de los contados libros que destacan por su elevado interés y su importante calado intelectual, se encuentra a veces alguno que marca de forma nítida un antes y un después. Este es el caso del que Donatella Di Cesare acaba de publicar acerca de la ocultada relación entre la democracia y la anarquía. Me atrevo a afirmar que este libro se constituirá, si es que no lo ha hecho ya, en un texto de referencia tanto en el área de la filosofía política como en el ámbito del pensamiento anarquista.
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