Al comienzo de su famosa obra El anarquismo, ya en la Introducción, George Woodcock, llega a decir que «anarchos, la voz griega original» significa «sin mando», pero la descarta considerándola una noción confusa, no le da la importancia que tiene a ese vocablo, sino que en el párrafo siguiente nos dice que: «anarquía y anarquista se usaron libremente por vez primera en sentido político durante la Revolución francesa (…) utilizados por varios partidos para zaherir a sus oponentes, usualmente a los de izquierda1».
1- Dos libros sobre Maquiavelo y el anarquismo: una aproximación a través de sus reseñas y un prólogo.
Inusual resulta realizar un comentario a libros por haber leído dos reseñas y un prólogo, porque supuestamente tendríamos que leernos los libros enteros antes de emitir un juicio sobre ellos, pero no puede uno leerlo todo ni emitir siempre juicios bien fundados, sino que es posible y aconsejable también realizar aproximaciones que permitan tener una primera impresión de los innumerables libros que se nos ofrecen a la lectura.
Es muy posible que haya quien encuentre a Simone Weil una rara avis en el campo político e intelectual; alguien que se la podía etiquetar de izquierdista radical participando en varias publicaciones al respecto, pero que al mismo tiempo mostró una espiritualidad cristiana acercándose en algún momento al catolicismo, aunque sin llegar a formar parte de una Iglesia que criticó1. Además, no se limitó a la teoría en su defensa de los oprimidos, ya que decidió ella misma, en 1934, comprobar las duras condiciones de las fábricas en Francia, trabajando en algunas de ellas, en 1936 vino a España a luchar al lado de los anarquistas en la guerra civil y a participar en la revolución consecuente (una estancia, finalmente, corta debido a un accidente en su pierna), mientras que, posteriormente, en la Francia ocupada colaboró con la resistencia al nazismo. Simone Weil, ya en un artículo de 1933, se lamentaba de no haber encontrado en la doctrina marxista respuesta a la defensa de la libertad individual frente a las nuevas formas de opresión que habían sucedido al capitalismo clásico; su distanciamiento de esta doctrina estuvo en la crítica de la filósofa a la civilización industrial y al desarrollo de las fuerzas productivas.
En Argentina, desde su fundación, el poder —estatal, oligárquico y a veces abiertamente fascista— ensaya una y otra vez la misma coreografía: cometer el crimen, borrar la escena y silenciar a quienes la narran. Así se construyó la fortuna de terratenientes y patrones; así se persiguió a quienes pusieron nombre a los fusilados. Lo sabemos por las Madres de Plaza de Mayo, testigos incómodas de una verdad que no prescribe, y lo confirma el caso que nos convoca: Osvaldo Bayer, historiador anarquista cuya memoria fue atacada el pasado 25 de marzo por una topadora que quiso convertir en escombros lo que su gente había levantado.
Este texto narra esa doble escena: la del borrado y la de la respuesta. Primero, el golpe seco de la máquina; después, la reconstrucción como práctica común de resistencia. Lo que sigue es la crónica de ese gesto y de su contraescena.
Esta obra es una novela ficticia que sirve para dar a conocer la labor de los pedagogos anarquistas Félix Carrasquer y Matilde Escuder.
Efectivamente, no es una biografía sobre sus vidas pero sí alimenta el deseo de conocer qué circunstancias vivieron e interesarse por entrar en el universo de la pedagogía libertaria.
Francisco Fernández, conocido en círculos activistas e intelectuales como Frank Fernández, falleció en Miami, Florida, el 18 de enero de 2026, a la edad de 92 años, por complicaciones infecciosas tras su hospitalización en cuidados intensivos. Su fallecimiento marca una pérdida importante para la historiografía del anarquismo cubano y, en general, para la historia social y política del Caribe.
Recibimos a Frank en mayo de 2004 en la Maison de l’Amérique Latine de París para la presentación deEl anarquismo en Cuba, publicado por la CNT en la región parisina. Recuerdo un momento intenso, marcado tanto por la fuerza de sus palabras como por la hostilidad de un puñado de militantes del Partido Comunista de Chile, incapaces de aceptar las críticas que el libro dirigía contra la revolución castrista.
Myrtille, Gimenóloga Pepitas de Calabaza y Fundación Anselmo Lorenzo, 2024
Este segundo volumen de una ambiciosa trilogía sobre las raíces y el desarrollo del comunismo libertario en España no solo tiene un valor de rememoración histórica, sino que constituye una importante contribución a una revisión crítica de la historia del movimiento libertario en España, dramáticamente cercenado en 1939 por la derrota de las clases populares frente a la alianza de la oligarquía, la Iglesia y el ejército.
La editorial Imperdible me pidió una Introducción para el tomo 7 de las Obras Completas de Bakunin que están publicando. Pensé que tenía plena libertad para enfocarlo como yo quisiera puesto que es un texto firmado y, yo y solo yo, soy la responsable de dicha Introducción.
No ha sido así, la notificación de que no iban a publicar el texto es para mí seña inequívoca de censura, no obstante, su correo lo tenéis al final del texto y que cada cual lo valore como considere oportuno.
Censurar un escrito porque no coincide con su interpretación de Bakunin acerca del papel de las mujeres en la revolución no pensaba que fuera motivo para la censura, pero ha resultado que sí.
La “Brigada del anarquismo y el socialismo”, adscrita orgánicamente al Ministerio de la Gobernación del Estado español, fue uno de los constructos policiales represivos más conocidos y a su vez temidos durante la segunda década del siglo XX. Su actividad policial afectaría gravemente a la libertad de opinión, acción y expresión de los movimientos obreros emancipatorios de orientación anarquista y socialista de nuestro país. Esta Brigada policial, creada formalmente por el gobierno presidido por el político liberal Romanones a principios del año 1913, sostendría su actividad represiva durante un periodo aproximado de cuatro años, apoyada en su desempeño por los diversos gobiernos monárquicos tanto de signo liberal como conservador.
El libro, Anarquistas editoras. Biografías políticas en femenino, coordinado por María Migueláñez Martínez y Lucía Campanella, está publicado por la editorial Comares (2025).
El contenido del libro está dividido en dos partes: la primera, titulada «Mujeres en el circuito editorial anarquista» y la segunda parte, «Redes editoriales en femenino». En total hay once contribuciones de diversos autores y autoras.
El contenido de estas contribuciones trata de recuperar el papel de las mujeres en la cultura impresa anarquista. Centrado en figuras o grupos, el libro revela sus trayectorias y la manera en que asumieron tareas editoriales en el marco de la militancia política.
Un espacio en la red para el anarquismo (o, mejor dicho, para los anarquismos), con especial atención para el escepticismo, la crítica, el librepensamiento y la filosofía en general