El concepto de autogestión emerge en el debate político y en la reflexión de las ciencias sociales a partir de la década de 1950, asociado a las experiencias entonces novedosas de los kibutzim en Israel, del modelo económico desarrollado en Yugoslavia tras el rompimiento con la Unión Soviética y más adelante, al comenzar los años 60, de iniciativas análogas en lugares como Argelia y Tanzania. Seguir leyendo Utopía colectiva y autonomía individual
Sobre una tal Teresa de Calcuta
Escucho que a un cretino de Vox se le llevan los demonios porque alguien ha llamado «mal bicho» a la muy alabada, y también criticada, Teresa de Calcuta. Es lo que tiene ser un facha acrítico (valgo el pleonasmo). Resulta curioso que este personaje haya quedado en el imaginario popular, e incluso en el lenguaje, como sinónimo de realizar «buenas obras», incluso de manera exacerbada. Es decir, que si te muestras excesivamente genero o altruista, viene alguien a decir que eres «una Teresa de Calcuta». Veamos si podemos aportar algo de lucidez a toda esta distorsión moral a la que es tan proclive, en ocasiones, la bendita humanidad. Hay que recordar, y tal vez venga al caso, que la India es un país con un tremendo e irritante apego por las creencias sobrenaturales. De hecho, tengo unos vecinos originarios de aquellas tierras, gente tremendamente modesta, y hay que ver en las pelotudeces en las que creen. Tal vez, el viejo Marx, tan equivocado en otros terrenos, no andaba desencaminado cuando señaló que las creencias religiosas eran un consuelo del sufrimiento de los humildes en el mundo terrenal (el famoso «opio», tan malentendido por otra parte). Mis conocidos hindúes adoran a no sé qué deidad con forma de elefante y alguien dirá que no hacen daño a nadie y así nos echamos unas risas, pero me permito dudarlo, aunque solo sea por el tiempo que se pierde en tonterías.
Seguir leyendo Sobre una tal Teresa de CalcutaEl amanecer de todo: una nueva historia de la humanidad
El amanecer de todo: una nueva historia de la humanidad es un libro editado en España en 2022, escrito por el antropólogo David Graeber y el arqueólogo David Wengrow; al parecer, fue editado por primera vez el año anterior, en octubre de 2021, en Reino Unido. Principalmente, esta monumental obra critica esa visión ortodoxa de la historia de la humanidad, desarrollada desde el primitivismo hasta la civilización, según la cual el proceso civilizatorio sería consustancial a la desigualdad social y desembocaría, para bien y para mal, en el capitalismo y la construcción del Estado-nación. La obra nos demuestra que tal tesis, sostenida por autores muy populares entre los que se encuentra por ejemplo Yuval Noha Harari con su conocido libro Sapiens. De animales a dioses, es un lugar común no probado por la evidencia arqueológica y antropológica y, en cambio, da datos para intuir que muy probablemente ha habido en el pasado sociedades complejas descentralizadas.
La Calle
En algunos momentos siento la necesidad de escribir brevemente sobre algunas percepciones, sobre cosas que me rondan y me molestan, en muchas ocasiones las aparto de un manotazo, pero hay impresiones que se obstinan en seguir conmigo interpelándome. Este es el caso de esta reflexión, lo aviso por anticipado, poco optimista.
Seguir leyendo La CalleBuñuel, notas sobre el anarquismo

Mi último suspiro. Luis Buñuel.
ISBN: 9788430619870. Editorial Taurus
Mi último suspiro, las memorias de Luis Buñuel contadas al guionista Jean Claude Carriérre, fruto de dieciocho años de trabajo y amistad entre ambos. Juntos hicieron seis obras maestras del cine: Diario de una camarera, Belle de jour, La Vía Láctea, El discreto encanto de la burguesía, El fantasma de la libertad y Ese oscuro objeto del deseo.
Seguir leyendo Buñuel, notas sobre el anarquismoPecados inexcusables para un marxista
Tras leer unas cuantas críticas marxistas al libro de Graeber y Wengrow «El Amanecer de todo», me animé a echarle un vistazo a ese texto. Porque si algo desagrada a un marxista, seguro que a mí me da la risa. Tras un somero vistazo, entendí el rechazo.
Seguir leyendo Pecados inexcusables para un marxistaMilei y la mistificación «libertaria»
El triunfo de un tal Javier Milei (o casi), en las elecciones argentinas, nos trae más confusión política a una época no precisamente proclive a la activación de las neuronas. Hasta el tremendamente izquierdista diario El país es capaz de tildar de «libertario» a quien no es más que un vulgar, mezquino y oportunista (ultra)liberal; desgraciadamente, algo que no exime al periódico español, la propia fuerza política que encabeza este elemento se viene a llamar Partido Libertario y no pocos medios en el mundo tienen la poca vergüenza de tildar a Milei, incluso, de anarquista. Al margen de la distorsión terminológica, a la que ha ayudado no poco la estolidez presente en las redes sociales, podríamos estar tentados de calificar a esa masa de argentinos, que ha votado a semejante elemento, de papanatas y borregos. No lo haremos, ya que en este inefable país llamado reino España también tenemos lo nuestro a la hora de introducir el papelito en la urna, y pondremos todos nuestros esfuerzos en tratar de arrojar un poco de luz a semejante esperpento.
Seguir leyendo Milei y la mistificación «libertaria»Voltairine de Cleyre
Voltairine de Cleyre (1866-1912), una mujer estadounidense algo olvidada dentro del rico universo libertario, una activista y escritora de gran talento. Su nombre, por cierto, se debe a que su familia era de origen francés y su padre era un gran admirador de Voltaire. En un primer momento, si bien coqueteó con otras ideas, sería por ejemplo admiradora de Thomas Paine, uno de los representantes más progresistas del liberalismo en Estados Unidos, pero sería la ejecución de los llamados mártires de Chicago uno de los factores que la llevó al anarquismo y a colaborar con Benjamin Tucker en su periódico Liberty; como muestra de su visión libertaria amplia, fue también una gran admiradora de Thoreau. De 1889 a 1910, permanecería durante la mayor parte del tiempo en Filadelfia y allí conocerá a James B. Elliot, librepensador, con el que tendrá un hijo. Ejerció de profesora, traductora y propagandista anarquista en los círculos judíos, con innumerables escritos, una labor que se ha comparado a la de Rudolf Rocker.
Se ha señalado a Voltairine como la otra gran mujer, junto a Emma Goldman, dentro del anarquismo estadounidense. Sin embargo, no podían ser personas más diferentes y, podemos aceptar a priori, pero más adelante veremos que el asunto tiene muchos matices, que ambas representen dos tendencias dentro del anarquismo, aparentemente antagónicas, pero obligadas a entenderse, como son el anarcoindividualismo y el comunismo libertario. Emma escribió un artículo donde describió a Voltairine como “la mujer anarquista más dotada y brillante que ha producido América”, describió sus vidas y esfuerzos como unidas a menudo por la causa libertaria, a veces en armonía y otras en oposición.
A su vez, Voltairine defendió a Emma Goldman de manera enérgica aun aceptando sus diferencias; de hecho, como podemos observar en la entrada de Wikipedia, algo tendenciosa, frente al comunismo de Goldman, ella se definió como defensora de la propiedad individual, algo muy propio de la tradición estadounidense, pero donde tal vez pueden hallarse ecos de Max Stirner. Al mismo tiempo, consideró Voltairine que la competencia no sería nunca anulada del todo por la cooperación e incluso sería bueno que así fuera, algo que recuerda a la filosofía de Proudhon y sus antinomias en equilibrio permanente sin una instancia superadora (como en la dialéctica hegeliana y marxista). A pesar de todas esas afirmaciones, como veremos más adelante, el pensamiento de Voltairine irá oscilando hacia otros derroteros dentro del universo libertario; lo que sí puede decirse, de esta autora y del anarquismo en general, es que no creía en nada preconcebido a nivel social y que los diferentes modelos libertarios, en ausencia de una autoridad coercitiva, deberían ser puestos en práctica y demostrarse así cuál es más efectivo.
Habrá quien esté tentado de incluir a la figura de Voltairine de Cleyre en esta tradición ultraliberal, ese supuesto individualismo norteamericano que llega hasta la actualidad con esa aberración de los libertarians y esa falacia del anarcapitalismo; desgraciadamente, hay toda una apropiación actual de lo libertario, en incluso del anarquismo, pero por supuesto poco o nada que ver. Volviendo a la figura que nos ocupa, Voltairine puede catalogarse de anarquista sin ninguna duda, ya que apostaba por la libertad en sentido amplio y estuvo al lado siempre de los más humildes y oprimidos, creyó siempre en la emancipación de las clases más baja a través de la cultura; como veremos, enseguida, tendrá además una evolución ideológica que dificulta etiquetarla sin más.
Bien es cierto, tal y como aclara David Martín Sánchez, autor del reciente libro Voltairine de Cleyre. La perla del anarquismo, es que si con frecuencia se considera esta figura dentro del individualismo es por haber considerado siempre que al comunismo le faltaba la intimidad; como es lógico, criticaba toda concepción socialista paternalista y burocrática, que anulara el desarrollo y la libertad individuales.
Como buena anarquista, Voltairine defendía la igualdad y la emancipación femenina por cauces diferentes a los de las sufragistas de su época. Coincidía con Emma Goldman en concebir el matrimonio como una prisión para la mujer, aunque al parecer fue más allá todavía y acabó criticando incluso la unión libre, ya que consideraba que la convivencia en ese sentido anulaba el desarrollo vital e intelectual del individuo. No obstante, insistimos, aunque se podría calificar a esta mujer como partidaria del anarcoindividualismo en un primer momento, proclive a un mutualismo proudhoniano que dio tanto juego en el siglo XIX en Estados Unidos, ya hemos dicho que sufrió una considerable evolución y luego, sin tal vez abrazarlos, comprendió también los postulados del comunismo libertario. Puede decirse que se adhirió finalmente a un anarquismo sin adjetivos del estilo de Ricardo Mella o Tarrida del Mármol combatiendo toda etiqueta.
De hecho, algo primordial en su evolución, en 1897 Voltairine hará un viaje a Gran Bretaña donde permanecerá durante cuatro meses y se entrevistará con Louise Michel, Rudolf Rocker, Max Nettlau y Kropotkin, que definirá como uno de los grandes hombres que había dado Rusia al igual que Tolstói. Otro hecho, semejante al de los mártires de Chicago, que le impresionó enormemente y que provocará quizá otro giro en su pensamiento fue conocer a anarquistas españoles que habían sido torturados en Montjuic. Era así hasta el punto que pasará de un anarquismo tolstoiano, más bien radicalmente pacifista, a ser partidaria de una acción directa y, si no a justificar, a comprender a veces ciertos actos violentos desesperados por parte de los libertarios. En 1911, conoció también la Revolución Mejicana, y el pensamiento de Ricardo Flores Magón, entusiasmándose con todo ello, iniciando una gran campaña de apoyo y escribiendo de manera regular en el periódico Regeneración del propio Magón.
Hay que decir que en 1902 sufrió un atentado por parte de un antiguo alumno, donde al parecer entraron en juego temas personales de celos, por lo que quizá hoy lo catalogaríamos de crimen machista o de género. El atentado debilitó aún más su frágil salud, con diversas enfermedades crónicas, y Voltairine murió joven en junio de 1912. Desconocemos como hubiera seguido evolucionando, a diferencia de Emma Goldman, que vivió la Revolución rusa y la revolución española durante la guerra civil. Aun así, creemos que su figura merecer ser recordada dentro del rico universo anarquista.
¿Os acordáis de la mili?
A lo que los economistas se refieren cuando hablan de libertad es a la libertad de hacer negocios, de ganar dinero. A lo que los políticos se refieren cuando hablan de libertad es a la libertad de votar por un partido u otro. Estas libertades son las condiciones y requisitos de la esclavitud real. ¿Qué es libertad ?: libertad es el pleno desarrollo de la autonomía y creatividad humanas, sin injerencias ni tutelas ajenas a su voluntad. Y si hay quien realmente acepta jerarquías, injerencias y tutelas está en su derecho, a lo que no tiene derecho es a imponérselas a quienes las rechazan. Pero cumpliendo esta premisa la sociedad sería de hecho libre. Puesto que lo que caracteriza a la jerarquía es su naturaleza expansiva y omnipresente, abarcadora de todo lo humano, de la naturaleza… Por tanto, no deja ninguna decisión a expensas de los individuos, no hay nada ni nadie que pueda escapar a ella. La jerarquía no puede aceptar reductos de libertad sin renunciar a sí misma, sin asistir a su descomposición. Es totalitaria, por democrática que se presente. No hay ningún afuera de ella misma.
Seguir leyendo ¿Os acordáis de la mili?Los procesos de escisión y la forma de superarlos
Un antropólogo, un tal Gregory Bateson, en la década de los treinta del siglo pasado empleó el término «schismogenesis» (1), de schismo (escisión) y génesis (origen), para definir la tendencia que se observa en personas que sostienen discusiones con puntos de vista diversos, de ir radicalizando sus diferencias a medida de que se acaloran antes de acabar a hostias. Así lo que empezaba siendo una apacible discusión tomando el té para hablar –por ejemplo– sobre la divinidad de Cristo, se convierte en una pugna tremenda, que acaba en diferencias irreconciliables entre grupos cristianos, que emplean el potro de tortura y la hoguera para acabar con la controversia.
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